Panistas exigen cuentas a sus directivas,
nacional y estatales; quieren la renuncia de sus dirigentes por lo que
consideraron una “humillante derrota” en los comicios del domingo
pasado, en los que el PAN disminuyó su presencia en la geografía
política del país y fue superado por el PRI en la disputa por
gubernaturas y diputaciones federales.
El movimiento, que
involucra principalmente a militantes de base de AN, se dio en al menos
ocho estados. Acusan a sus dirigentes de haberse separado de los
principios del partido y de intervenir en los procesos internos para
nominar candidatos sin presencia social.
En Guanajuato, estado
que se considera uno de los principales bastiones del panismo, los
militantes pidieron a sus dirigencias ser conscientes del llamado de
atención que los electores hicieron el domingo. En esa entidad
perdieron 12 de los 36 municipios que actualmente gobierna.
Las protestas
En
Sinaloa, Yucatán, Puebla, Chihuahua, Tamaulipas, Jalisco y el estado de
México, varios grupos de panistas se confrontaron con sus dirigencias.
En Coahuila alistan protestas para mañana sábado.
Militantes
sinaloenses pidieron la renuncia del dirigente estatal Francisco Solano
y de todos los miembros de su comité, en un escrito avalado por unas
200 firmas, entre ellas la del ex secretario general Domingo Félix,
molestos por la derrota electoral en ocho distritos incluidos Culiacán
y Mazatlán.
Denuncian que hubo “una simulación democrática” en la
nominación de un gran número de candidatos a diputados federales, a
quienes después dejaron solos y sin estrategias, por lo que pidieron a
los actuales dirigentes “dar paso a un relevo normal”.
El “Grupo
Renovación”, surgido de la estructura interna del PAN de Yucatán,
exigió la renuncia de la presidenta estatal, Magaly Cruz, a quien
acusaron de ser “títere” del ex gobernador Patricio Patrón Laviada y la
responsabilizaron de la pérdida de cinco distritos, entre ellos el de
Mérida, donde el PRI no había ganado desde hace 21 años.
Ayer en
Tamaulipas, militantes panistas exigieron a su dirigente estatal,
Francisco Javier Garza, que tuviera dignidad y renunciara al cargo.
(Con información de Javier Cabrera, Xóchitl Álvarez, Yazmín Rodríguez,
Hilda Fernández y Roberto Aguilar)